A.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.
S:.F:.U:.
Libertad * Igualdad * Fraternidad
“Evocación de un Querido
Hermano”
Venerable Maestro, Queridos Hermanos:
Hace aproximadamente un año, cayó en mis manos
un libro editado en 1990 por el Instituto de Estudios Valdeorreses y escrito
por el historiador Isidro García Tato que tenía por título: Telesforo Ojea y
Somoza. Vida e Ideología de un Republicano Federal (1858-1890).
Personalmente desconocía la firma de este
ilustre valdeorrés, pero la lectura de su corta vida y de su obra me sorprendió
tanto que prácticamente leí de un tirón aquel libro que se presentaba entre mis
manos como el Cuaderno Monográfico n0 12 del mencionado Instituto.
Me sorprendieron las ideas avanzadas de Telesforo
Ojea. y, después de varias hojas de lectura concentrada, percibí que no
sólo estaba encontrándome con su obra y su pensamiento político, sino que,
además, estaba ante las reflexiones propias de un masón como yo. Esto me hizo
continuar la lectura desde otra perspectiva, desde otra mirada.
Es por ello que, después de algún tiempo y
alguna consulta realizada “in situ”, me decidí a grabar esta plancha en memoria
de este hermano que, como vais a ver, nos ha legado algo más que su pensamiento
republicano, nos donó sobre todo, su magisterio de bonohomía como masón y su
talento como persona.
Telesforo Ojea y Somoza, nació en 1858 en la parroquia de
Lama de Rei, Concello de Cervantes y provincia de Lugo. Siendo muy niño, pasó a
residir con su familia en la casa paterna, es decir, en la Casa Grande de Fontei
(A Rita de Valdeorras Ourense). Estudia su enseñanza primaria y media en los
Escolapios de Monforte de Lemos y posteriormente cursa Derecho en Madrid
obteniendo la licenciatura “utroque iure” (Derecho Civil y Canónico) por la
Universidad de Granada.
En 1881 ingresa en el Ateneo de Madrid donde
imparte varias conferencias que provocan el debate intelectual entre los socios
de la institución. Esto le permite entrar en circulo del Gabinete del Excmo.
Sr. D. Francisco Pi y Margall, quien seria uno de los Presidentes de la 1
República Española. Al tiempo que otras personalidades del momento, ingresa en
el Partido Republicano Federal del que llegaría a ser uno de sus más altos
cargos orgánicos.
Sus discursos enseguida son conocidos en los
ámbitos políticos madrileños y en 1883 es elegido delegado a la Asamblea
Federal del Partido Republicano, celebrada en Zaragoza, de la que seria su
Secretario y donde tendría una destacable intervención como veremos más
adelante.
Es elegido bibliotecario del Ateneo madrileño,
cargo que curiosamente al día de hoy, desempeña también otro querido hermano
nuestro, Carlos Mendoza Buyón. En 1884 funda con otros correligionarios el
diario La República, del que sería su
primer director desde el 1 de Febrero de 1884 hasta el 30 de Octubre de 1885
fecha en que fue destituido por orden gubernativa, por presuntas ofensas al
Gobierno de la Nación, desde un editorial del diario.
La prensa política ya se hace eco del
pensamiento de este joven republicano gallego a través de sus discursos en el
Ateneo y alabándolo o criticándolo, todos los diarios madrileños escriben algo
al respecto.
En 1884 publica “El Parlamentarismo “, un extenso libro donde Telesforo Ojea expone su concepción del Estado
ideal: La República Federal.
En ese mismo año de 1884 publica también su
segundo libro bajo el titulo “Los
Derechos Individuales ¿son elegibles?” en el cual, en un momento de lucha
entre las concepciones individualistas y socialistas, Telesforo Ojea se
decide por lo que él denominaría “terminus
medius “. Para ello se vale de su concepción de la Ley, no cercenadora o
reductora de las libertades individuales, sino garante y atmósfera de esas
mismas libertades. Es decir, fue un precursor del actual espacio político de
centro.
Otra obra importante del Q:.H:. Telesforo
Ojea y Somoza será la titulada “Organización
del Poder Legislativo “. Aquí, basándose en el pensamiento de Proudhon y Montesquieu, expone su concepción sobre el sistema político
fundamentado en la división de los poderes: legislativo, judicial y ejecutivo.
Siguiendo a Montesquieu, dice Ojea:
“Si el mismo individuo que puede hacer la
ley como legislador la aplica como juez y tiene el encargo de ejecutarla, todo
está perdido “. Consecuentemente estaba hablando de absolutismo y
evidentemente de monarquía que le tocaba vivir.
El pensamiento político de Telesforo Ojea y
Somoza fue avanzado en su época y a la vista de la evolución histórica de
nuestro país, lo sigue siendo todavía hoy. Desde las columnas escritas en el
diario La República, marcaba normas
de conducta en la dirección política, porque como decía en uno de sus
artículos, “.. para gobernar
cumplidamente, sólo se necesita, además de una regular instrucción —no
necesariamente académica- y mediana inteligencia, honradez, moralidad y amor a
la tierra y al trabajo, virtudes de las cuales rara vez han dado ejemplo los
hombres necesarios o salvadores de todos los partidos políticos, los que en
muchos casos se transforman en hombres oportunistas y trepadores”.
Este pensamiento lo plasmó el Q:.H:. Telesforo
Ojea en el manifiesto elaborado por él y aprobado por la Comisión del
Partido Republicano Federal para el estudio de un modelo de Constitución
Federal que pudiera constituirse en España. Este texto presentado en la
Asamblea Federal de Zaragoza en 1 883 decía: “.. No haría poco la República Federal, si procurase el desarrollo
intelectual y moral de los jornaleros, garantizase la justa cifra de los
salarios, ausentase la nueva base de crédito, aumentase por este medio la
actividad y la fuerza productiva de las asociaciones obreras y encaminase al
mismo fin la organización de los Servicios Públicos. Con esto, con reformar las
leyes de la sucesión, hoy extendida a grados que no consintió nunca el espíritu
de nuestras verdaderas leyes; con mejorar a favor de los colonos y de los
inquilinos las condiciones de los arrendamientos, con estimular la producción
de las tierras a censo y autorizar la redención por partes; con ir, en una
palabra, subordinando la propiedad a los intereses generales y llevando la tierra
a las manos de los que con su trabajo la fecundan, entiende la Comisión que se
adelantaría más en el terreno de las cuestiones sociales que pretendiendo
transformar como por encanto la vieja sociedad de la que formamos parte. En
definitiva, la Constitución Federal debería.
1-Facilitar el desarrollo moral e intelectual del obrero y al efecto
reducir las horas de trabajo.
2-Prohibir la entrada de los niños y niñas menores de doce años en los
talleres.
3-Alejar de la fábrica a la mujer desde que entrase a ejercer las
augustas funciones de madre.
4-Dictar leyes severas sobre la higiene y salubridad de los talleres y
las viviendas.
5-Fomentar la construcción de casas de bajo precio para los jornaleros.
6-Establecer además de la primera y segunda enseñanza, escuelas
profesionales que contrarrestaran los efectos subversivos de la extremada
división de funciones.
7-Fomentar las cajas de mutua protección y de seguros mutuos, y amparar
a los individuos del trabajo.
8-Deberá suavizar la guerra entre el trabajo y el capital, si no pudiera
ponerle término, y al efecto, organizar donde quiera que fuera posible, jurados
mixtos de jornaleros y capitalistas, elegidos por los individuos de las dos
clases, que dirimiesen las cuestiones sobre salarios.
9-Declarar libres las huelgas pacíficas donde no fuese posible el
establecimiento de los jurados o donde no los hubiera establecidos.”
Estamos hablando del año 1883 y nos hallamos
ante las reflexiones de un hermano masón, cuyo pensamiento engloba en sí mismo
los avances más significativos de la sociedad española hasta nuestros días.
Pero el ideario de Telesforo Ojea y Somoza
es mucho más extenso y sería imposible plasmarlo ampliamente en un trazado como
este que recomienda brevedad.
En enero de 1882 recibe la Luz, siendo iniciado
como Aprendiz de la Logia Fraternidad
Ibérica n0 90, una de las más activas de Madrid (con 98 miembros
en 1882), que trabaja bajo la obediencia del Grande Oriente Nacional de España.
Otras destacadas Logias madrileñas del momento eran: Comuneros de Castilla y La Razón, así como los capítulos, Esperanza y Juan de Padilla, que
desarrollaron su actividad entre los años 1870 y 1920. El nombre simbólico
adoptado por el Q:.H:. Telesforo Ojea fue el de “Autonomía “.
Sus trabajos en Logia como obrero en ambas
columnas, labrando la piedra bruta con perseverancia y siempre con un sólido
aporte intelectual, le hacen merecedor tras un año al reconocimiento de sus
Hermanos de Taller, siendo exaltado al sublime grado de MM.
Formando parte del Cuadro Logial en condición
de Orador, el día 27 de Enero de 1883 (e:.v:.), nuestro Q:.H:. pronuncia un
hermoso discurso de recepción con motivo de la iniciación del hermano Büchner, nombre simbólico que adoptó el
médico madrileño Ildefonso de la Villa. Dicho
discurso fue íntegramente publicado por la Logia Fraternidad Ibérica n0 90 y editado en Madrid por la “imprenta y fundición” de M. Tello, domiciliada en la Calle Isabel
la Católica, número 23.
En él, el Q:.H:. Telesforo Ojea explica
ante el nuevo Hermano “...la masonería
tiene por fin la realización del bien en todas las esferas de la actividad
humana”. Pero en contra de todo absolutismo o dogmatismo, Ojea
añade: “. . .cuando hablamos de bien,
cabe preguntar si nos referimos al bien absoluto o a una de las evoluciones de
la idea del bien. Más claro. Si tenemos ideales absolutos o, por el contrario,
si nos proponemos realizar el bien en cada una de sus evoluciones... La
masonería no tiene ideales absolutos, porque nada se puede afirmar de una
manera absoluta. Perfectas y absolutas han de ser las verdades reveladas por
ella.
Para el Q:.H:. Telesforo Ojea, “El hombre no es perfecto, sino perfectible.
La masonería no profesa dogmas cerrados; es una reunión de hombres que procuran
examinar todas las ideas que en forma de utopía se presentan (la utopía es la
forma común a todas las ideas nuevas), sin preocupaciones ni pasiones de
interés y convencidos de que la justicia moral y equidad de su planteamiento,
las patrocinan y procuran desbrozar el camino que ha de conducirlas a la
práctica.
Para la consecución de
su fin, que es el bien, la masonería, en contra de lo que podía pensarse de una
Sociedad Secreta, no es partidaria del axioma: el fin justifica los medios “. Afirma al respecto: “No creemos nosotros que sea legítimo hacer
el mal, aunque en término último resulte un bien; por el contrario, estimamos
que el bien sólo por el bien puede realizarse.
Telesforo Ojea y Somoza fue un hombre libre y de buenas
costumbres conforme señalan nuestros preceptos. Defendió sus ideas con la razón
y la palabra, por ello le fue reconocido en vida su visión adelantada a los
tiempos en que vivía.
También, y es doloroso decirlo, fue su
manifestación masónica con su bagaje de pedagogía tolerante y laica, su
profesión de librepensamiento y amor a los demás, lo que más contribuyó a que
el nombre de Telesforo Ojea se intentase borrar de la memoria histórica
colectiva. Los católicos de su tierra, se empeñaron en ello. Algunos no dudaron
en quemar sus escritos y ejemplares del diario La República en una especie de auto de fe ante las puertas de la
Iglesia de San Esteban de A Rúa, al final de una misión popular dirigida por
religiosos franceses e italianos afincados en aquellas tierras a finales de
Junio de 1886. Es decir, todavía en vida, del Hermano Ojea, por cierto a
la sazón ya enfermo.
La documentación referida al libro sobre la
vida e ideología de Telesforo Ojea, por Isidro García Tato, no da más
detalles sobre el grado masónico, la participación en las Tenidas o la relación
de Ojea con los miembros de la Logia “El
Brillante” de O Barco de Valdeorras. Llama la atención, sin embargo, que el
Presidente del Partido Republicano de Valdeorras y Ourense, Modesto Moyrón, aparezca en 1903 como
miembro de la Logia madrileña La Razón con
el nombre simbólico de Autonomía, el
mismo que había adoptado el H:. Telesforo Ojea y Somoza.
En 1889, se agrava la tuberculosis que padecía
y se retira a su casa de Fontei donde fallece el martes, 22 de Julio de 1890 a
los 32 años de edad. Una vida corta pero fructífera como escribiría su amigo y
hermano masón, Dr. José Núñez en un articulo publicado en la revista “Vida Gallega” donde pondera su
extraordinaria laboriosidad y talento.
El Viernes, 23 de Septiembre de 1892 a las doce
del mediodía, el pueblo de A Rúa inaugura un mausoleo a su memoria en el
Cementerio Civil de la villa. A dicho acto acude el ex-presidente de la 1
República, Excmo. Sr. D. Francisco Pi y
Margall que interviene en el acto pronunciando un emocionado discurso.
A dicho acto asistieron comisiones del Partido
Republicano Federal de Oviedo,
Gijón, La Coruña, Lugo, Vigo, Villalba,
Quiroga, Monforte de Lemos, La Guardia y
Oural. Representaciones de la Masonería de
Galicia y Madrid, sin identificar las Logias
a las que pertenecían, estuvieron también
presentes testimoniando la fraternidad de la
Orden hacia su persona.
D. Francisco Pi y Margall, culminó su discurso ante el mausoleo de Telesforo Ojea diciendo:
“. . .habitantes de Valdeorras,
ciudadanos gallegos aquí reunidos, descubrios cuando paséis delante de este
sepulcro y venid todos los años a deponer en él una corona, una flor, un
pensamiento. Enseñareis así a los hijos de vuestros hijos a honrar la memoria
del que tanto os amó y tanto trabajó por sacar a vuestras comarcas de la
postración en que yacen. Quiera él, como nosotros, redimirlas por la federación
y la República.
En 1931, ya en la II República, el
alcalde de A Rúa, D. Agustín Sánchez
Regueiro. le concedió la calle principal de la villa que hoy día sigue
presidiendo con su nombre.
Su calidad de humanista y masón y su talante de
republicano consecuente no le eran desconocidos sin duda a los elementos
radicales e intolerantes que demolieron su mausoleo en los inicios de los años
cuarenta, en plena eclosión totalitaria del nacional catolicismo. Una acción
degradante realizada desde la impunidad de la prepotencia ante el rechazo en
obligado silencio de un significativo grupo de paisanos de A Rúa.
El Hermano Telesforo Ojea fue gran
conocedor de los problemas sociales de su época. Caballeroso en su trato,
tolerante por temperamento y predispuesto siempre al bien por el bien mismo. En
este aspecto, permitidme queridos hermanos, que vea en todos vosotros
reflejados esos valores personales que cicatrizan por la tradición, la
convicción y por el innato sentido masónico del honor y la lealtad.
Esta es, resumida, la corta pero luminosa
historia del hermano Telesforo Ojea y Somoza, cuya memoria he querido
recuperar para todos vosotros cuando ya van transcurridos 113 años en que pasó
al Oriente Eterno.
Hacia él dedico nuestro recuerdo, nuestro
agradecimiento por su ejemplo y nuestro afecto fraternal.
He dicho.
En los Valles de A Coruña, 1 de
agosto de 2003
Q:.H:. Lúculo
R :.L :. Renacimiento núm. 54