Manuscrito Cooke, 1410 e.·. v.·.
Demos
gracias a Dios, nuestro Padre Glorioso, creador del Cielo y de la
Tierra y de todo lo que está en ellos y que Él conoce
[en virtud] de Su Gloriosa Divinidad. Él hizo todas las cosas
para ser obedecido, y muchas de ellas en beneficio de la Humanidad;
les ordenó someterse al hombre, porque todas las cosas que son
comestibles y de buena calidad [sirven] para el sostén del
hombre. Y también ha dado al hombre inteligencia y habilidad
en diversas cosas, y el Arte, por medio del cual podemos viajar por
este Mundo para procurarnos la subsistencia, para hacer muchas cosas
por la Gloria de Dios y también para nuestra tranquilidad y
provecho. Si debiese enumerar todas estas cosas, sería
demasiado largo de decir y de escribir.
Mostraré una de
ellas, aunque me deje otras: esto es, de qué modo comenzó
la Ciencia de la Geometría, y quiénes fueron los
creadores de ella y de otras Artes, como se revela en la Biblia y en
otras Historias. Voy a narrar, como he dicho, cómo y de qué
modo comenzó esta digna Ciencia de la Geometría.
Has
de saber que hay siete Ciencias Liberales, y luego sabrás por
qué son llamadas de esta manera; y por qué de estas
siete primeras derivan todas las Ciencias y Artes del Mundo, y
especialmente por qué aquella, la Ciencia de la Geometría,
es el origen de todas.
En cuanto a la primera, que es llamada
el fundamento de la Ciencia, es la Gramática, que enseña
al hombre a hablar y a escribir en modo justo. La segunda es la
Retórica, que enseña al hombre a hablar decorosamente
de manera justa. La tercera es la Dialéctica, y ella enseña
al hombre a discernir lo verdadero de lo falso, y es llamada
comúnmente Arte o [Filosofía]. La cuarta es llamada
Aritmética, y enseña al hombre al Arte de los números,
para calcular y contar todas las cosas. La quinta es la Geometría,
que enseña al hombre los límites y la medida y la
ponderación de los pesos de todas las Artes humanas. La sexta
es la Música, que enseña al hombre el Arte del canto en
las notas de la voz y del órgano, de la trompa, del arpa y de
todos los demás instrumentos.
La séptima es la
Astronomía, que enseña al hombre el curso del Sol y de
la Luna y de las restantes Estrellas y Planetas del Cielo. Nuestro
principal fin consiste en tratar del primer fundamento de la
excelente Ciencia de la Geometría, y de quiénes fueron
sus fundadores; como dije al principio, hay siete Ciencias Liberales,
es decir, siete Ciencias o Artes que son libres en sí mismas,
las cuales siete viven solamente por medio de la Geometría.
Y
la Geometría es, como se dice, la medida de la Tierra: "Et
sic dicitur a geoge pin Px ter a Latine e metrona quod est mensura.
Unde Geometria i mensura terre vel Terrarum", o sea, que la
Geometría es, como he dicho, Geo, la tierra, y metron, medida,
y, así, el nombre de Geometría es compuesto, y se llama
medida de la Tierra.
No te maravilles de que haya dicho que
todas las Ciencias viven sólo por la Ciencia de la Geometría,
porque ninguna de ellas es artificial [que presuponga, como la
Geometría, al artifex]. Ningún trabajo que el hombre
haga es realizado sino por medio de la Geometría; una
importante razón: si un hombre trabaja con las manos, trabaja
entonces con cualquier tipo de utensilio, y no hay ningún
instrumento hecho de cosas materiales de este Mundo que no provenga
de la Tierra y a la Tierra retorne, y no existe instrumento, esto es,
utensilio para trabajar, que no posea proporciones. Y proporción
es medida, y utensilio, o instrumento, es Tierra. Por ello puede
decirse que los hombres de este Mundo viven por el trabajo de sus
manos.
Muchas otras pruebas te he dado sobre por qué la
Geometría es la Ciencia de la que viven todos los hombres
razonables, pero esta vez no lo dejaré al largo proceso de la
Escritura.
Y ahora procederé con mi argumento;
comprenderás que de entre todas las Artes del Mundo, [la más
importante] es el Arte del Hombre; el Arte de la construcción
tiene la mayor importancia y la mayor parte en la Ciencia de la
Geometría, como está escrito y dicho en la Storia, en
la Biblia, en el Polycronicon, una crónica ilustrada, y en la
Historia de Beda, en De Immagine Mundi y en el Ethimologiarum de
Isidoro, en Metodio, obispo y mártir, y en muchos otros; digo
que la Masonería es el principal [Arte] de la Geometría,
como pienso que bien puede decirse, porque fue la primera en ser
creada; como se dice en la Biblia, en el libro I del Génesis,
capítulo 4. Y también todos los Doctores mencionados lo
dicen, y algunos de ellos más abierta y simplemente [respecto]
a como está dicho en la Biblia.
El Hijo directo de la
estirpe de Adán, descendiente de las siete generaciones de
Adán, antes del Diluvio, fue un hombre llamado Lameth, que
tenía dos mujeres; de la primera, Ada, tuvo dos hijos: uno
llamado Jabal y otro Jubal. El mayor, Jubal, fue el primer fundador
de la Geometría y de la Construcción y construyó
casas y es llamado en la Biblia "pater habitancium in tentoriis
atque pastorum", es decir, padre de los hombres que viven en
tiendas, o sea, en casas. Y fue maestro de Caín y jefe de
todos sus trabajadores cuando hizo la Ciudad de Enoc, que fue la
primera ciudad nunca construida y que Caín entregó a su
hijo y la llamó Enoc. Y ahora es llamada Ephraim.
Y la
Ciencia de la Geometría y de la Masonería fue por
primera vez empleada e inventada como Ciencia y Arte, y por ello
podríamos decir que fue el origen y el fundamento de todas las
Artes y las Ciencias, y este hombre, Jabal, fue llamado "Pater
pastorum". El maestro de la Historia y Beda, De Immagine Mundi,
Polycronicón y muchos otros dicen que por primera vez él
hizo la repartición de la Tierra, de modo que cada hombre
pudiera individuar (conocer) su campo y su trabajo. Y dividió
también rebaños y ovejas, y por eso podemos decir que
fue el primer fundador de esta Ciencia.
Y su hermano Jubal o
Tubal fue el fundador de la Música y del canto, como afirma
Pitágoras en el Polycronicón, y el mismo Isidoro en sus
Etimologías; en su I libro dice que fue el primer fundador de
la música y del canto, del órgano y de la trompa, y que
encontró la ciencia del sonido por los golpes de los metales
gracias a su hermano Jubalcaín.
La Biblia dice en
verdad en el capítulo IV del Génesis que Lameth tuvo de
otra mujer llamada Zillah un hijo y una hija. Sus nombres eran
Tubalcaín, el hijo, y la hija fue llamada Naamah y, como dice
el Polycronicón, fue la mujer de Noé; que esto sea o no
verdad, no lo sabemos.
Te digo que este hijo, Tubalcaín,
fue el fundador del Arte de la Herrería y de todas las Artes
de los metales, esto es, del hierro, del oro y de la plata, como
dicen algunos Doctores, y su hermana Naamah fue la fundadora del Arte
del Tejido; hilaban el hilo y laboraban el hierro y se hacían
vestidos como podían, pero la mujer Naamah encontró el
Arte del tejido, que es ahora llamado el Arte de las mujeres; y estos
tres hermanos sabían que Dios se vengaría del pecado, o
con el fuego o con el agua, y pusieron el mayor cuidado para salvar
las Ciencias que habían encontrado, y se aconsejaron entre
ellos; y, gracias a su ingenio, se dijeron que había dos tipos
de piedra de tal cualidad que la primera jamás podía
ser quemada, y esta piedra es llamada mármol, y que la otra
piedra no podía ser hundida, y esta piedra era llamada
laterus. Y por ello idearon escribir todas las ciencias que habían
encontrado en estas dos piedras, de manera que si Dios se vengaba con
el fuego el mármol no fuera quemado, y si Dios se vengaba con
el agua la otra piedra no se hundiera. Y por ello rogaron al hermano
mayor de Jabal que construyera dos columnas con estas dos piedras,
esto es, mármol y laterus, y que esculpiera en los dos pilares
todas las Ciencias y las Artes que habían hallado. Y así
se hizo, y por ello podemos decir que fueron muy hábiles en la
ciencia que se inició y que persiguió su fin antes del
Diluvio de Noé: sabiendo que la venganza de Dios se
produciría, sea con el fuego o con el agua, los hermanos –como
por una especie de profecía- sabían que Dios ordenaría
una, y por ello escribieron en las dos piedras las siete Ciencias,
pues pensaban que la venganza llegaría. Y ocurrió que
Dios se vengó y hubo un tal Diluvio que todo el Mundo fue
sumergido y murieron todos menos ocho personas. Y fueron Noé y
su mujer y sus tres hijos y sus mujeres, y de estos hijos procede
todo el Mundo. Y [los tres hijos] fueron llamados de este modo: Sem,
Cam y Japhet. Y este Diluvio fue llamado el Diluvio de Noé,
porque sólo se salvaron él y sus hijos.
Y muchos
años después del Diluvio, como narra la Crónica,
estas dos columnas fueron halladas y, como dice el Polycronicón,
un gran doctor llamado Pitágoras encontró una, y
Hermes, el filósofo, encontró la otra, y enseñaron
las ciencias que en ellas hallaron escritas. Cualquier Crónica,
la Storia y muchos otros doctos y principalmente la Biblia
testimonian de la construcción de la Torre de Babel, y está
escrito en la Biblia, Génesis, capítulo X, que Cam,
hijo de Noé, generó a Nimrod, y que éste se
convirtió en un hombre fuerte como un gigante y que fue un
gran Rey. Y el inicio de su Reino fue el del verdadero Reino de
Babilonia, de Arach y Archad y Calan y de la Tierra de Senaar. Y este
mismo Nimrod inició la construcción de la Torre de
Babilonia, y enseñó a sus obreros el Arte de la medida,
y tenía muchos constructores, más de cuarenta mil. Y
los amaba y los tenía en gran estima. Y esto está
escrito en el Polycronicón y en otras Historias, y en parte
atestiguado en la Biblia, en el capítulo X del Génesis,
donde se dice que Asur, que era un pariente vecino de Nimrod, salió
de la Tierra de Senaar y construyó la Ciudad de Nínive
y de Plateas y muchas otras, y así dice: "De Terra illa i
de Sennam egressus est Asure e edificauit Nunyven e Plateas civitatis
e Cale e Jesen quoque inter Nunyven e hec est civitas magna".
La
razón quiere que digamos abiertamente cómo y de qué
modo fue fundado el oficio de la construcción, y quién
fue el primero en darle el nombre de Masonería. Y deberías
saber lo que está dicho y escrito en el Polycronicón y
en Metodio, obispo y mártir, que Asur, que fue digno Señor
de Senaar, pidió al Rey Nimrod que le enviara masones y
operarios del Oficio que pudieran ayudarle a construir la ciudad que
deseaba edificar. Y Nimrod le envió trescientos masones. Y
cuando debían partir, les llamó ante sí, y les
dijo esto: "Debéis acudir ante mi primo Asur para
ayudarle a construir una ciudad, pero vigilad de que esté bien
dirigida; os voy a dar un encargo provechoso para vosotros y para mí.
Cuando lleguéis ante este Señor, procurad ser tan
leales hacia él como lo sois conmigo; haced como si fueseis
hermanos, y permaneced lealmente unidos; y que aquel que tenga mayor
habilidad enseñe a su compañero y se guarde de guiarle
contra vuestro Señor, para que así yo pueda recibir
mérito y agradecimiento por haberos enviado ante él y
por haberle enseñado el Arte". Y ellos recibieron el
encargo de su patrón y Señor y llegaron ante Asur y
construyeron la ciudad de Nínive, en el País de
Plateas, y otras ciudades entre Cale y Nínive. Y de este modo,
el Arte de la construcción fue engrandecido e impuesto como
ciencia.
Los primeros antepasados de nosotros, los masones,
tuvieron esta responsabilidad, como está escrito en nuestros
Deberes, y también como lo hemos visto escrito ya en francés,
ya en latín, y en la historia de Euclides; pero ahora diremos
de qué manera Euclides llegó a tener conocimiento de la
Geometría, así como está escrito en la Biblia y
en otras historias. En el capítulo 12 del Génesis se
dice que Abraham llegó a la Tierra de Canaan y nuestro Señor
se le apareció y le dijo: "Os daré esta Tierra a
ti y a tu descendencia", pero hubo una gran carestía
sobre la Tierra y Abraham tomó a Sara, su mujer, con él,
y marchó hacia Egipto en peregrinación, y mientras duró
la carestía ellos permanecieron allí. Y Abraham, como
dice la Crónica, era un hombre sabio y un gran Doctor y
conocía las siete Ciencias y enseñó a los
egipcios la Ciencia de la Geometría. Y este digno Sabio
Euclides fue su alumno y aprendió de él. Y ellos le
dieron por primera vez el nombre de Geometría, pues antes no
tenía este nombre. Así, se dice en las Ethimologiarum
de Isidoro, en el libro 5, capítulo I, que Euclides fue uno de
los fundadores de la Geometría, y que le dio este nombre
porque en aquel tiempo había un río en Egipto, el Nilo,
que creció hasta tal punto en la tierra que los hombres no
podían habitarla.
Por eso, este digno estudioso,
Euclides, les enseñó a hacer grandes muros y fosos para
retener el agua, y ellos, con la Geometría, midieron la tierra
y la dividieron en muchas partes, y cada uno cerró su parte
con muros y fosos, y por eso la tierra se hizo fértil y dio
todo tipo de frutos y de jóvenes, de hombres y de mujeres;
pero eran tantos los jóvenes que no podían vivir bien.
Y los gobernantes, Señores del País, se reunieron en
Consejo para ver cómo ayudar a sus hijos que no habían
encontrado sustento. Y en este Consejo estaba este digno Docto
Euclides, y cuando vio que no podían decidir sobre la
cuestión, les dijo: "Tomad a vuestros hijos y ponedlos
bajo mi mando, y yo les enseñaré una ciencia tal que
vivirán con ella de los Señores, a condición de
jurar que me serán fieles, y yo haré esto por vosotros
y por ellos". Y el Rey y todos los Señores se lo
garantizaron. Y ellos llevaron a sus hijos ante Euclides para que les
dirigiese a su placer, y él les enseñó este
Arte, la Masonería, y le dio el nombre de Geometría, a
causa de la división del terreno que había enseñado
a la gente en el tiempo de la construcción de las murallas y
los fosos, e Isidoro dice, en el Ethimologiarum, que Euclides la
llamó Geometría. Y él les dio el deber de
llamarse uno a otro Compañero, y no de otra manera, porque
pertenecían a un mismo Arte y eran de sangre noble e hijos de
Señores. Y que el más hábil debía ser el
guía en el trabajo, y ser llamado Maestro, y le atribuyó
otros cometidos que están escritos en el Libro de los Deberes.
Y así ellos trabajaron con los Señores de la Tierra, y
construyeron Ciudades, Castillos, Templos y Palacios. En ese tiempo
los hijos de Israel que habitaban en Egipto aprendieron el Arte de la
Masonería. Y luego, cuando fueron conducidos fuera de Egipto,
llegaron a la Tierra de Behest, que ahora se llama Jerusalén.
Y el Rey David inició la construcción del Templo de
Salomón. El Rey David amaba a los Masones, y les dio derechos
como antes no tenían. Y en la construcción del Templo,
en tiempos de Salomón, como se dice en la Biblia, en el 3º
Libro Regum in tercio Regam, capítulo quinto, Salomón
tenía ochenta mil constructores a su servicio. Y el hijo de
Tiro era su jefe. Y en otras crónicas y en otros libros de
Masonería se dice que Salomón les confirmó el
encargo que David, su padre, había dado a los masones. Y el
propio Salomón les enseñó en formas poco
distintas de las usadas ahora. Y de allí esta importante
ciencia fue llevada a Francia y a otras Regiones.
Hubo en un
tiempo un digno Rey de Francia llamado Carolus Secundus, esto es,
Carlos II, y este Carlos fue elegido Rey de Francia por la Gracia de
Dios y por su estirpe. Y este mismo Rey Carlos era masón antes
de ser Rey, y cuando llegó a Rey amó a los masones y
les tuvo en gran estima, y les dio deberes y reglamentos conforme a
su designio, y algunos de ellos todavía están en uso en
Francia; y él mismo estableció que deberían
reunirse en Asamblea una vez al año para hablar entre sí,
Maestros y Compañeros, y para [deliberar quién] había
de guiarles y [para enmendar] todas las cosas equivocadas.
Y
poco después san Adabelio llegó a Inglaterra y
convirtió a san Albano al Cristianismo. Y san Albano amaba a
los masones y les dio por primera vez encargos y usos en Inglaterra.
Y les fijó un tiempo conveniente para pagarles el trabajo. Y
después hubo un importante Rey en Inglaterra llamado
Athelstan, y su hijo más joven amaba la Ciencia de la
Geometría, y sabía bien que el Arte manual del Oficio
practicaba la Ciencia de la Geometría como los masones, por lo
que los [reunió] en Consejo y adoptó la práctica
de esta ciencia a la especulación, porque en la especulación
era maestro y amaba a la Masonería y a los masones. Y él
mismo se hizo masón y les dio encargos y nombres que todavía
están en uso en Inglaterra y en otros Países. Y
estableció que [los masones] deberían ser pagados
razonablemente por su trabajo, y consiguió un decreto del Rey
que [sancionó] el derecho a que se reunieran en Asamblea
cuando creyeran que ha pasado un período razonable, y que
vinieran [a escuchar] a sus Consejeros, como está escrito y se
enseña en el Libro de nuestros encargos y deberes, por lo que
dejo ya el argumento. Los Hombres de bien, por este motivo y de este
modo, [hicieron así que] la Masonería
comenzase.
Ocurría a veces que los grandes Señores
no tenían grandes posesiones, así que no podían
ayudar a sus hijos nacidos libres, porque tenían muchos, y por
eso se aconsejaron sobre cómo podían ayudarles, y
establecer que pudieran vivir honestamente. Y les enviaron a Sabios
Maestros de la importante Ciencia de la Geometría, de modo que
ellos, con su sabiduría, pudieran dar a los hijos una honesta
manera de vivir. Por eso uno de ellos, llamado Englet, que fue un muy
agudo y sabio fundador, estableció un Arte y lo llamó
Masonería, y así, con su Arte, instruyó a los
hijos de los grandes Señores a requerimiento de los padres y
con la libre voluntad de los hijos; cuando fueron instruidos con gran
cuidado, después de un cierto período, no todos fueron
igualmente capaces, por lo que dicho Maestro Englet determinó
que todos los que terminaran [el aprendizaje] con habilidad deberían
ser admitidos [en el oficio] con honor, y llamó al maestro más
hábil para instruir a los maestros menos hábiles, y
fueron llamados maestros por la nobleza de su ingenio y por su
habilidad en el Arte. De este modo, dicho Arte, iniciado en la Tierra
de Egipto, se propagó de Tierra en Tierra, de Reino en
Reino.
Después de muchos años, en el tiempo del
Rey Athelstano, que fue Rey de Inglaterra, sus Consejeros y otros
Grandes Señores, de común acuerdo, por graves culpas
lanzadas contra los masones, establecieron una cierta regla para
ellos; una vez al año, o cada tres años [si ello
respondía] a los deseos del Rey y de los Grandes Señores
del País y del pueblo, de provincia en provincia, y de país
en país, se reunirían en Asamblea todos los masones y
compañeros de dicho Arte, y en tales reuniones los Maestros
serían examinados sobre los artículos [de la
Constitución] que fueron luego escritos, y se estableció
que fuese verificado si los maestros eran capaces y hábiles,
para ventaja de su Soberano y para honor de su Arte. Y además
se estableció que deberían cumplir bien su encargo de
emplear los bienes, pequeños o grandes, de sus Señores,
porque de ellos percibían la compensación por su
servicio y su trabajo.
El primer artículo es éste:
que cada maestro de este Arte debe ser sabio y leal hacia el Señor
a quien sirve; y no pagar a ningún obrero más de lo que
él piense que se merezca, distribuyendo sus beneficios
verdaderamente como quisiera que fuesen dispensados los suyos, tras
haber [tenido en cuenta] la escasez de grano y de víveres en
el País, y no otorgando ningún favor, para que todos
sean recompensados según su trabajo.
El segundo
artículo es éste: que cada maestro de este Arte deberá
ser informado antes de entrar en su Comunidad; que sean [recibidos]
como conviene; que no puedan ser excusados [de su ausencia], sino
sólo por algún motivo [válido]. Pero si son
hallados rebeldes [frente a] tal Comunidad, o culpables, en cualquier
modo, de daño hacia los propios Señores, los culpables
en este Arte no serán perdonados de ningún modo [y
serán juzgados, y se verificará] su expulsión, y
aunque se hallen (en peligro de muerte), [o enfermos], sin riesgo de
muerte, se avisará al maestro que sea el jefe de la Asamblea,
[quien deberá juzgarle].
El tercer artículo es
éste: que ningún maestro tome a un aprendiz por un
período menor de siete años por lo menos, porque en un
plazo menor no puede llegar propiamente a su Arte, y por consiguiente
será incapaz de servir lealmente a su Señor y de
comprender [el Arte] como un masón debe comprenderlo.
El
cuarto artículo es éste: que ningún maestro tome
para instruir, sin provecho, a algún aprendiz al que esté
unido con vínculos de sangre, ya que, a causa de su Señor,
al cual está ligado, lo distraerá de su Arte y podrá
llamarlo ante sí fuera de su Logia y del lugar donde trabaja;
porque sus compañeros quizá le ayuden y combatan por
él, y de aquí podría derivarse un homicidio –lo
que está prohibido- y también por motivo de que su Arte
se inició con los hijos de Grandes Señores nacidos
libres, como ya ha sido dicho.
El quinto artículo es
éste: que ningún maestro envíe a su aprendiz,
durante el tiempo de su aprendizaje, a otro, pues ningún
provecho puede salir de ello, y aunque piense que pueda agradar a su
nuevo Señor, más importante es el provecho que podrá
sacar el Señor del lugar en el cual ha sido adiestrado en su
enseñanza.
El sexto artículo es éste: que
ningún maestro, por codicia o provecho, tome aprendices para
enseñarles cosas imperfectas, y que tengan mutilaciones, por
lo cual no puedan trabajar realmente como deberían.
El
séptimo artículo es éste: que ningún
maestro sea visto ayudando, o protegiendo, o siendo el sostenedor de
ningún ladrón nocturno, por el cual [a causa del hurto]
sus compañeros no puedan cumplir el trabajo diario y no puedan
organizarse.
El octavo artículo es éste: que no
ocurra que ningún masón, que sea perfecto y hábil,
venga a buscar trabajo y encuentre un modo de trabajar imperfecto e
incapaz; el maestro del lugar recibirá al masón
perfecto y echará al imperfecto para ventaja de su Señor.
El
noveno artículo es éste: que ningún maestro
tomará el puesto de otro, porque se ha dicho, en el Arte de la
construcción, que nadie deberá terminar un trabajo
comenzado por otro, para ventaja de su Señor; así que
quien lo ha iniciado [tiene el derecho de] terminarlo a su modo, y
sean cuales sean sus métodos.
Esta resolución ha
sido adoptada por varios Señores y maestros de diversas
provincias y Asambleas de Masonería, y dice así:
El
primer punto: es necesario que todos los que deseen ser Compañeros
del mencionado Arte juren por Dios, por la Santa Iglesia y por todos
los Santos, ante su maestro y sus Compañeros y hermanos.
El
segundo punto: él [el Compañero] debe cumplir su
trabajo diario en razón de lo que le sea pagado.
El
tercer punto: él [debe aceptar] las resoluciones de sus
compañeros en la Logia y en Cámara y en cualquier otro
lugar.
El cuarto punto: no engañará a su Arte,
ni lo perjudicará, o sostendrá afirmaciones contra el
Arte o contra alguien del Arte, sino que lo mantendrá con
dignidad, porque él puede.
El quinto punto: cuando
reciba su paga, la tomará humildemente, ya que el maestro ha
establecido el tiempo del trabajo, y el resto [por él]
ordenado está permitido.
El sexto punto: si una
discordia cualquiera surge entre él y sus compañeros,
deberá obedecer humildemente y permanecer a las órdenes
del maestro, o, en su ausencia, del Vigilante [designado] por el
maestro; en la siguiente fiesta religiosa se pondrá a
disposición de los Compañeros; no en un día
laborable, dejando el trabajo y el provecho de su Señor.
El
séptimo punto: Que no desee a la mujer ni a la hija de su
maestro o de sus compañeros; y si está casado, que no
tenga concubina, porque podrían surgir discordias entre
ellos.
El octavo punto: si ocurre que es nombrado Vigilante
por su maestro, que sea un seguro transmisor entre su maestro y sus
compañeros; y, en ausencia de su maestro, que lo sustituya con
empeño, por el honor del maestro y para ventaja del Señor
a quien sirve.
El noveno punto: si fuese más sabio y
agudo que el compañero que trabaja con él en la Logia o
en cualquier otro sitio, y si percibe que el otro debe dejar la
piedra sobre la que está trabajando por falta de habilidad, y
que puede enseñarle a corregir la piedra, deberá
instruirlo, para que el amor crezca entre ellos y el trabajo del
Señor no se eche a perder.
Sobre la Asamblea de
Justicia.
Cuando el maestro y los compañeros sean
avisados y lleguen a tales Asambleas, si es preciso serán
invitados a participar, junto a los compañeros y el maestro de
la Asamblea, el sheriff del Condado, o el alcalde de la Ciudad, o el
Consejero más anciano de la Ciudad en la que se celebra la
Asamblea, para servir de ayuda contra los rebeldes y para mantener el
derecho del Reino.
Al principio [entran en el Oficio] hombres
nuevos que nunca han sido culpables, de modo que no sean nunca
ladrones, o [cómplices] de los ladrones, y que desarrollen su
trabajo diario por la recompensa que de su Señor reciben, y un
verdadero resumen den a sus Compañeros de las cosas que deben
ser explicadas y escuchadas, y les amen como a sí mismos. Y
deben ser fieles al Rey de Inglaterra y al Reino, y atenerse, con
todas sus fuerzas, a los artículos mencionados.
Después
de esto se indagará si algún maestro o compañero,
que haya sido instruido, ha infringido algún artículo,
y allí se establecerá si ha hecho nunca tales cosas.
Por ello, vale decir, si algún maestro o compañero, que
haya sido avisado [de la acusación] antes de venir a tal
Asamblea, se rebela y no acude, o bien haya transgredido algún
artículo, si esto se demuestra, deberá renegar de su
[pertenencia] a la Masonería, y no podrá usar jamás
de su Arte. Y si osa practicarlo, el Sheriff del país en el
que haya sido encontrado trabajando deberá meterlo en prisión
y poner todos sus bienes en manos del Rey hasta que le sea mostrada y
concedida la gracia.
Por este motivo, [los participantes] en
esta Asamblea establecerán que tanto el más bajo como
el más alto deben ser lealmente servidores de su Arte en todo
el Reino de Inglaterra.
Amén. Así sea.